La historia del cine, como tantas otras, está incompleta. Se escribió sin las mujeres, sin sus aportaciones y logros; se las dejó fuera del relato. En los últimos años se están llevando a cabo numerosas investigaciones que están ayudando a rescatar a esas pioneras que habían sido injustamente olvidadas y están permitiendo arrojar luz sobre la contribución de las mujeres a la historia del cine.
Es apasionante ir conociendo poco a poco cómo fue esa contribución, sobre todo en los inicios, y cómo se puede ir componiendo una nueva historia, primero paralela a la historia oficial y del canon discursivo masculino, para después, en un futuro cercano, empezar a incluirla en la historia general.
Es por ello que es fundamental que, al igual que está ocurriendo con la literatura y el arte, empecemos a conocer a las mujeres que hicieron cine a lo largo del siglo XX para poder construir una genealogía y para que nos ayude a encontrar referentes propios.